viernes, 15 de julio de 2011

"Ausencia" a Humbertico...

              
              

No existe tal ausencia aunque sé que no estás,
tu imagen es latente aquí en mi pensamiento,
la idea está aferrada a negar la verdad,
de que emprendiste ya el viaje sin regreso.

Vuelto materia inerte que consumirá el tiempo,
bajo la fría lápida, muda que nada siente,
pero habla de tu fin y de tu nacimiento,
en medio del silencio profundo y deprimente.

Imposible será olvidar ese adiós,
que entre fuertes sollozos te dijo una mujer,
cuando secó su llanto para mirar tu rostro
que se quedó mirando ya por última vez.

Su llanto convulsivo entre frases partidas,
le brotaron del alma tan llena de dolor,
adiós hijo querido y que dios te bendiga,
tu nombre será siempre una expresión de amor.
Y te fuiste durmiendo el sueño de la paz,
ajeno al torbellino que causó tu partida,
dejando atrás tu mundo de manera fugaz,
alguien tronchó tus planes y la flor de tu vida.
Lucila Lárez Fariñas
de Gutiérrez
Maturín, 24 de junio de 1979

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viernes, 8 de julio de 2011

El vaivén de la politiquería, Siglo XX y XXI 1900 - 2004

      


Se cumplen las profecías
del odio entre los hermanos,
de nación contra nación
y el desafuero avanzando.

Hemos venido viviendo
en un mundo convulsivo,
si observamos bien la historia
vemos los mismos motivos.

Desde todas las regiones 
de esta tierra prodigiosa,
nos llegan informaciones
que hablan de la misma cosa.

Las guerras por el poder
siempre han sido la razón,
de vivir en el vaivén
del crimen y la traición.

De nada sirven las leyes
ni los derechos humanos,
si vivimos como bueyes
en el campo del arado. 

La paz del mundo comienza
cuando termine el engaño,
entre hijos de esta tierra
que viven haciéndose daño. 

Los recursos naturales
siempre mal administrados,
esa es la vaca lechera
que todos han ordeñado. 

Cuando están en el poder
Se visten de ordeñador,
con los derechos humanos
bien se han limpian…el sudor.

Cuando se ven desplazados
todo lo miran de afuera,
y su cuento del pasado
es como el de “ la lechera.” 

Mil sueños en su cabeza
con lo cual han engañado,
y han llenado de pobreza
a esos pueblos tan confiados. 

Al luchar con la corriente
aunque lo hacen con furor,
llaman amigos de afuera
que les mande un nadador. 

Sus baquianos son de lejos
no confían en sus vecinos,
van a estados extranjeros
donde viven sus amigos. 

Los moradores del pueblo
que conocen bien el río,
van navegando y diciendo
¡que no vuelvan más! Dios mío. 

Si se van los que vinieron
con su pregón de altruismo,
y vuelven los que se fueron
otra vez harán lo mismo. 

Se pierden las perspectivas
mirando a los cuatro viento,
porque se miran las caras
pero no los sentimientos. 

Todos llegan prometiendo
el tratamiento a los males,
que hacen sufrir al pueblo
y acusando a los culpables. 

Y en  los puntos intermedio,
si hay alguna diferencia, 
para encontrar el remedio
habrá que tener paciencia.


Lucila Lárez Fariñas
De Gutiérrez
Puerto La Cruz, Junio 2004

viernes, 1 de julio de 2011

Cien años son muy pocos...

                            

Con la piel ya marchita desandando el pasado,
visualizo el camino que me trajo hasta aquí,
y miro aquel presente que me estaba llevando,
señalando el futuro que iba frente a mí.

Veo a la niña traviesa y feliz que corría,
con su afán de cazar mariposas entre flores,
y en la arena mojada cada vez que llovía,
ignorando el valor del triunfo y los errores. 

El tiempo poco a poco aleja la niñez,
y le va dando paso a esa adolescencia,
la edad de fantasía de fuerza y candidez, 
que se llena de sueños cargados de inocencia.

Hoy sé como avancé por mi largo camino,
aún sin la alegría que tuve en primavera,
abrazada a mis sueños luché con el destino,
y seguiré soñando hasta el día que muera. 

La eterna juventud se lleva en la esperanza,
que nunca la perdemos cuando se tiene fe,  
con la piel ya marchita el espíritu canta,
las dulce melodías que cantó en la niñez.
 
Nunca alcanzamos todo porque todo es la nada,
entre tantos recuerdos recuerdas sueño rotos,
siempre quieres vivir y te asusta la muerte,
aunque vivas cien años cien años son muy pocos.
 
Lucila Lárez Fariñas
de Gutiérrez
Puerto La Cruz, 30-05-08         

viernes, 24 de junio de 2011

Para ti

Este poema publicado por segunda vez, por estar mañana de cumpleaños:

           


En el silencio de una noche fría
bajo la luz brillante de una estrella,
con emoción quise leer todas tus poesía
y  una a una me parecieron bellas.

Tu mente de poeta es como un sueño
que al soplar el viento se elevó,
como el ave que no tiene dueño
que al crecerle las alas se alejo.

Grande es el pensamiento, “dios” lo ve
la voz del corazón también la escucha,
no te empeñes en saber por qué
la alegría y la pena marchan juntas.

Sólo el tiempo como un libro abierto
con páginas en blanco para tus vivencias,
donde te tocará escribir errores y aciertos
te enseñará a leer tus propias experiencias.

Está tu mente de fuerza saturada
con tu espíritu que reboza de virtud,
está la luz de tu estrella proyectada
hacia un mundo repleto de inquietud.

A la sabia naturaleza sabes rendir honor
un sencillo don que refleja tu nobleza,
feliz la madre que siente la emoción
del hijo amado que se fue y regresa.

Hoy como hijo sabes brindar tu amor
a tus hijos darás la misma prenda,
y así le  enseñarás esa  bella  lección
que la vida “para ti”  es  un  poema.

Lucila Lárez Fariña
de Gutiérrez
Puerto La Cruz, año 1982

viernes, 17 de junio de 2011

El amor inventa

               

Buscabas para tu vida un ideal,
no has podido encontrarlo?  estás a tiempo
si lo encuentras al fin te quiero aconsejar,
que le expreses tu amor lleno de sentimiento.

Confíale tu vida, tus penas y dolores,
háblale con ternura con risas y alegría,
mirando sus pupilas brillantes como estrellas,
y riégalas con besos cada vez que tú quieras.

Si pronuncias su nombre has que vibre tu voz,
con gestos y caricias erízale la piel,  
no mates la esperanza de ser lo que soñó,
la juventud se va y se ignora el después.

Todo comienzo tiene su final ineludible,
a él nadie ha llegado sin cargar un pasado,
que cruel es el destino irremisible,
si no es lo mismo amar que ser amado.

El amor vence todo ante la vida,
hay cosas tan extrañas que no podemos ver,
los dolores del alma y sus heridas,
que sangran brutalmente sin la sangre verter.

Quizás es un consejo o es una lección,
que el libro de la vida me enseñó sin clemencia,
en la popa de un barco que flotó sin timón,
naufragando en el mar de amargas experiencias.

Yo no encontré jamás ese ideal,
y si llegó a mi  vida quizás no me di cuenta,
si pasó por mi lado nunca pude mirar,
la cara mágica que el amor inventa.

Lucila Lárez Fariñas
de Gutiérrez        

viernes, 10 de junio de 2011

Escúcheme bien (Canción)

                     

Esa fase de mi vida nunca
me la imaginé,
que después de tanto tiempo
que nos hemos conocido
se me declarara usted,
diciéndome que en silencio
usted  siempre me ha querido,
y que por ese respeto 
que yo siempre me he ganado
no quiso ser atrevido.
 
Que estoy en su corazón
que vivo en su pensamiento,
y que en sus noches de insomnio,
soy así como un tormento,      
que no ha podido arrancarse
de su pecho, esa ilusión,
y el temor de confesarlo
sin que se pierda su amor.

¡Escúcheme bien señor!
yo le debo confesar,
que no sé qué ha sucedido
para que haya confundido,
el amor con la amistad.
No le voy a condenar
ni a juzgar su corazón,
usted es libre de sentir
amor por cualquier mujer,
y eso no me compromete
yo no le puedo querer,
yo no le debo querer,  
yo no le quiero querer.
                      
Lucila Lárez Fariñas
de Gutiérrez

viernes, 3 de junio de 2011

Desencanto

                        

No tengo a nadie a quien confiar mi pena
nadie que pueda comprender mi angustia,
me encuentro como un ave prisionera
como una rosa deshojada y mustia.

He abierto la ventana mientras pienso
y el frío entra por ella muy ligero,
pero hay en mi alma un frío tan intenso
que casi en otro se hace placentero.

Toda mi vida es diferente ahora
mi alma no sueña, ni confía ni espera,
aquella que reía ahora llora
entre cuatro paredes prisionera.

Como añoro volver a mis llanuras
a mis cielos azules y serenos,
y borrar estos días de amarguras
al calor de mi sol y de mi suelo.

Yo para amar siempre fui sincera
y guardaba en mi pecho mil ternuras,
hoy soy un corazón que nada espera
en esta soledad que me tortura.

Era feliz en el volar del viento
en la espuma que pasa en la corriente,
en la estrella que adorna el firmamento
era un cielo sin nubes, transparente.

Y añoro todo aquello ya perdido
y confío a mis versos mis dolores,
aquí quedan dolientes mis gemidos
en la tumba de sueños y de amores.

.-

Luego de dos años...

No es fácil abrir la puerta de la antesala de una obra literaria cuando se trata de una primera edición. Sin embargo, la misma pasión y...